Unos mil aficionados albinegros acompañaron al equipo hasta La Condomina para presenciar en directo el partido correspondiente a la jornada 8 de Liga en Segunda B entre el UCAM Murcia CF y el FC Cartagena. El encuentro acabó con victoria de los universitarios por dos goles a uno pero, tanto el equipo cartagenerista como su afición, merecieron mucho más por lo visto sobre el terreno de juego y en las gradas de La Condomina.

El partido comenzó con mucho respeto por ambos bandos. Ni UCAM ni Cartagena creaban ocasiones claras de gol, salvo centros aislados y jugadas a balón parado. Precisamente tras un saque de córner llegaría el tanto visitante. La segunda jugada llega a Kike Rivero quien desde dentro del área bate a Escalona por debajo de las piernas poniendo el 0-1 en el marcador. Antes, Pallarés de cabeza había tenido la ocasión más clara para los locales, pero su remate de cabeza se marchó desviado.

Al UCAM parecía haberle afectado mucho el gol en contra, hasta que en el minuto 44 llegaba la jugada clave del partido. El lateral Mario Sánchez era expulsado por doble tarjeta amarilla, una decisión muy protestada tanto por los jugadores como por la afición visitante y que iba a marcar el desarrollo del encuentro.

A los diez minutos de la segunda mitad Iván Aguilar empataba el encuentro en una llegada aislada de los universitarios. El conjunto de Víctor Fernández seguía muy metido en el encuentro pese a estar con uno menos. Las salidas al ataque lanzadas por Rivero, Sergio Jiménez y Sergio García eran cortadas en falta continuamente por los locales, que apenas recibían tarjetas amarillas por parte del colegiado.

El Cartagena seguía sin recibir premio al gran esfuerzo que estaba realizando. Hasta se pidió penalti por mano dentro del área universitaria pero el colegiado no señaló nada y tocaba seguir esperando la oportunidad.

La mala suerte se consumó en los últimos minutos del encuentro. En el 85 Pallarés puso el definitivo 2-1 en el marcador de La Condomina pero el Cartagena, con diez jugadores desde el minuto 45, no bajó los brazos. En el descuento, una clara mano de Tekio dentro del área tampoco fue señalada como penalti a favor de los albinegros, en lo que podría haber sido el empate en el marcador. Minutos antes, el técnico Víctor Fernández también era expulsado del banquillo visitante.

En definitiva, demasiado castigo para jugadores y técnicos del conjunto cartagenero, y en especial, para los cerca de mil aficionados albinegros que ayer dieron una lección de amor a sus colores apoyando en todo el momento a su equipo. ¡¡GRACIAS!!

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