Adbou Khadry Drame (15-04-1999) es uno de los delanteros del equipo juvenil A de la cantera cartagenera. El joven senegalés anotó su primer gol como albinegro el pasado sábado frente al Real Murcia en el derbi de la categoría del campus universitario. “Estoy muy feliz y sentí mucha alegría y alivio cuando lo marqué”, explica. El objetivo personal esta temporada pasa por anotar de 10 a 15 goles, pero asegura que eso no le importa siempre y cuando el equipo gane y se cumpla el ascenso de categoría.

Su referente en el fútbol es Ronaldinho y el sueño que le gustaría alcanzar es el de llegar a ser igual de profesional que lo fue el jugador brasileño, aunque sabe que lo tiene complicado porque hace dos años pasó por una lesión grave en la rodilla “que ha hecho que baje mi rendimiento físico”, añade.

Sin embargo, Abdou no empezó como punta de referencia en el fútbol, sino más bien bajo los palos de la portería como guardameta, siguiendo la trayectoria de sus familiares. “En Senegal jugaba en la calle con mis amigos de portero y como mucho probaba en defensa o de lateral”, destaca. Tampoco tenía pensado venir a España, ya que en 2009 una agencia de fútbol lo quería llevar a Estados Unidos para jugar. “Fue mi padre quien me llamó y me dijo que arreglara los papeles para venir a España a estudiar y ver qué hacía con el fútbol”, comenta.

Vino a la península hace seis años y medio y dando un paseo con su hermano Lamil por Guardamar, descubrieron un pabellón donde jugaban chicos al fútbol y allí empezó a entrenar con ellos. “La gente me veía y me decían: ‘Eres muy bueno como jugador’ y que por mi velocidad podría jugar como banda o en punta”, manifiesta.

Su transición de portero a delantero fue la mayor dificultad que ha tenido en su formación como futbolista junto al papeleo que mantuvo con la Federación para poder jugar en España. Abdou se define como un delantero con velocidad y desmarque, además destaca el apoyo que le da a sus compañeros en el campo. “Son muy buenas personas, nos respetamos todos y el ambiente en el vestuario es sano”, insiste.

En Cartagena tiene contrato para dos temporadas y ya tuvo oportunidad de conocer al primer equipo que cada vez lo sorprende más. “Cuando los ves como juegan y el equipo que tienen piensas que deberían estar en Segunda División”, postula. Así mismo, asegura que lo que más le gusta de la ciudad es el club porque valoran mucho a los jugadores. En este sentido, “en el poco tiempo que llevo aquí me han dado más que cuando estuve en el Elche dos años. El primer día entrené con el equipo juvenil y al día siguiente ya estaba entrenando con el primer equipo una semana y jugando amistosos”, finaliza. El sábado, su próximo reto frente al Atlético Cabezo de Torres.

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