Excesivo castigo para el filial en Alumbres (4-1)

Dura mañana para el equipo albinegro en el campo de “El Secante”. Ya desde el principio empezaron las malas noticias con un Damián que llegaba renqueante tras una mala noche con fiebre y que tuvo que jugar ya que Palazón no está recuperado al 100%.

En los primeros compases del juego la Minerva se adaptó mejor al partido y con un robo en el centro del campo y una rápida contra tuvieron un mano a mano contra Fran que detuvo el portero, en primera instancia, y que Antonio Sanchez aprovechaba el rechace para marcar a puerta vacía. (1-0, 11’). El resto de la primera parte fue de dominio de balón por parte del Cartagena, pero las oportunidades eran para los locales.

La segunda parte comenzó aún peor que la primera ya que nada más comenzar llegaba el segundo gol de la Minerva (2-0, 46’) en un remate de cabeza desde el área pequeña. Tocaba remar el doble para conseguir la remontada y el filial sacó su casta. En una jugada a balón parado llegaba el 2-1 por parte de Kuki (59’), que está en racha goleadora, rematando un mal despeje de un defensa, que le habilitaba del fuera de juego.

Eran los mejores momentos del Cartagena, que buscaba darle la vuelta al marcador, y ese gol del empate llegó, pero fue anulado por un “supuesto” fuera de juego de Kuki que cedió a Mauro para que anotara de cabeza. En la siguiente jugada llegaba el 3-1 (69’) en una clara falta sobre Fran que el árbitro no señaló. El gol el acta se lo da a Ismael en propia puerta.

Aunque con los cambios se trató de cambiar el resultado los nervios llegaron al filial, y poco se jugó en los últimos minutos. El 4-1 llegó en el minuto 89, tras una jugada en banda que vino precedida por un saque de banda mal sacado.

Dura derrota a la que hay que sumar los continuos insultos y faltas de respeto sufridos por nuestros jugadores, cuerpo técnico y sobre todo por Juan Lillo, por parte de unos aficionados situados detrás de los banquillos, fuera del terreno de juego. La Guardia Civil tuvo que intervenir pero no impidieron que siguieran insultando los 90 minutos.

El técnico albinegro, Lillo, comentó al finalizar el encuentro que “hay que seguir trabajando porque hemos pedido ante un rival directo, y cuando hemos podido remontar un gol mal anulado y una falta clamorosa al portero nos ha castigado en exceso”. Añadió también que “Dos goles regalados al comienzo de cada parte ha sido una carga muy grande para remontar”.